– Origen del luchador
Soy mexicano, nacido en la capital, Distrito Federal. Pero en sí, me considero que soy “del mundo”, me debo al planeta.

-Motivos para entrenar y posteriormente luchar.
Cuando tenía siete u ocho años mi padre me llevaba a trabajar, el se dedicaba a pintar y barnizar muebles. Me gustaba mucho acompañarlo porque además de divertirme, recibía una paga. En el trayecto de casa al trabajo pasábamos por un lugar llamado “Pabellón Azteca”, una tipo carpa de circo dónde frecuentemente se presentaban funciones de lucha libre; y cada que pasaba por ese lugar me hacía muchas preguntas sobre lo que pasaba dentro: cómo era eso de las luchas, qué aspecto tenía el ring, los golpes eran de verdad, etc. Nunca entramos. Lo cual generó en mí una expectativa casi mítica sobre la lucha libre.
Las películas de El Santo y otros luchadores fueron también parte de mi infancia. Algo que igual que millones de niños, me llamaba mucho la atención y me gustaba verlas una y otra vez.
Años después la lucha libre comenzó a pasar en la televisión, cada semana, y me hice de ídolos como Octagón, Atlantis, Fuerza Guerrera, Rayo de Jalisco Jr, Perro aguayo, entre otros. Siempre puntual para verla por tv, hasta que un día uno de mis tíos nos llevó a mis hermanos y a mí, a la arena Coliseo del Distrito Federal; por primera vez ví lucha libre en vivo, una experiencia muy chida en mi vida ver a algunos de mis ídolos en acción.

-Definición del estilo y actitud del luchador.
Me considero dentro de la lucha libre clásica, las llaves y el trabajo a ras de lona, con destellos aéreos; soy técnico, pero tengo mi lado rudo, algo descarado a la hora de los combates, acostumbro a romper lo tradicional de una lucha con un estilo propio.

-Origen del nombre del luchador.
En 2005 decidí reintegrarme a la lucha libre tras ocho años de ausencia. Me preguntaba si mi nombre actual, “Rayo Fantasma”, sería el mote de batalla que seguiría usando. Decidí que no, y comencé a buscar un nombre tuviera, igual que ese, un fuerte significado para mí, casi espiritual.
Soy fiel admirador del grupo de rock Café Tacvba desde que éste apareció en el año de 1992. Recuerdo ir a mis entrenamientos de lucha con mi walkman y mi casete de Café Tacvba quien comenzó a ser un fuerte motor de inspiración para realizar mi deporte favorito. Recuerdo que en mis primeras funciones como profesional llevaba mi casete del grupo ya preparado en la rola “Las Persianas”, primera canción de los tacvbos con la que hacia mis presentaciones luchísticas.
¡“Tacubo”! un día exclamé de forma espontánea y fue desde ese momento que comencé a diseñar la máscara, el equipo y dejarme llevar por la deliciosa sensación de fusionar a manera de homenaje el rock de esta banda con la lucha libre. Los diseños de la máscara están inspirados en la banda: Lleva una cresta de gallo, que es un personaje que Rubén Albarrán, el vocalista, hiciera llamar Gallo Gas, y que se conociera cuando sacan el disco homenaje al grupo chileno, Los Tres, en un video del cover de “Déjate Caer”.
Tengo la fortuna de contar con la amistad del grupo, les gusta el personaje y el homenaje que con ello hago a mi banda de rock favorita.

-¿Cuáles son los inicios en la lucha libre? Entrenador, Agrupación, Debut, etc…
Siempre fui un niño muy acomplejado debido a mi delgadez física. Por lo que me llegué a considerar un niño frágil y con baja autoestima. No me gustaba mucho el futbol, como a casi todos los niños de mi edad, además no me parecía la idea de ponerme un short para salir a jugar, sentía que se burlarían de mis piernas flacas. Mi paso por el equipo de fut de mi colonia fue efímero.
Recuerdo también que un amigo me invitaba constantemente a las clases de karate que tomaba, pero mis padres no tenían la posibilidad de pagarlo, ni comprarme el uniforme; mi padre tenía que mantenernos a una familia de cinco.
Tiempo después, a los doce años de edad, tome el directorio amarillo y encontré un anuncio de un gimnasio ubicado en la zona oriente de Iztapalapa (a una hora de donde vivía) y encontré “Clases de lucha libre”. Apoyado por mi padre, no así por mi madre, emprendí la aventura. Pronto fui a pedir informes y conocí a Tom Mix Jr., el profesor que daba las clases y quién hasta hoy en día es mi maestro. Desde ese momento me enganché y comenzó una de las mejores etapas de mi vida. Recuerdo como compañero de entrenamiento a un chico inquieto y divertido, quien años después se convertiría en una súper estrella de la empresa AAA, Mini abismo Negro.
Cuando debuté de forma profesional en la lucha libre, en 1992, lo hice bajo el mote de “Rayo Fantasma”, nombre que tomé a manera de inspiración de mi admirado luchador Rayo de Jalisco Jr, y de mi profesor de lucha libre: “Tom Mix Jr, integrante del trio de los “Vaqueros Fantasmas”.

– Para los que empiezan viendo lucha libre ¿Que luchador recomendarías seguir y porque?
¡Al Tacubo luchador, por supuesto! Jajá! Más que recomendar, ver o seguir a determinado luchador, puedo sugerir ampliamente que se den la oportunidad de ver la lucha libre en vivo, que acudan a funciones de lucha, puediendo ser desde funciones locales, hasta las que suceden en grandes arenas; dependiendo en el país que se encuentren, si tienen la oportunidad aprovéchenla. Siempre sé de personas que dicen:
“¡wow! La pase muy bien, que increíble es esto, grite mucho. Esta es la primer vez que vengo a las luchas.”
Y para los que son seguidores de la lucha en vivo, pues seguir yendo, ustedes son la razón de ser de nosotros como luchadores, deseamos que salgan siempre contentos y divertidos de una función.

– ¿Que lucha recomendarías ver y porque?
Cada persona tiene sus gustos. Eso lo decide cada quien.

– ¿Recomendarías ser fanático de tu personaje y el motivo?
No estoy muy a favor de ser fanáticos de nada, ser libres de pensamientos es lo mejor. Considero que a los individuos les hace bien decidir libremente en quien creer y/o a quien escuchar. Si les gusta mi forma de luchar arriba y abajo del ring y se identifican con ello, adelante, es algo que para mí es un bien preciado. En lo particular arriba del ring subo siempre a divertirme, con el fin de que la gente que me vea se lleve algo de mi personaje.
Además de ser un luchador, deportivamente hablando, me considero un luchador social. Simpatizo con las causas justas: sociales y ambientales: estoy contra las represiones, contra el sistema que empobrece a las mayorías; promuevo el cuidado de la salud; promotor del respeto a preservar la vida de todo ser que habita y del cuidado de la Madre Tierra.
Actualmente encabezo una campaña anti bullying, sobre mejores formas de convivencia dentro de las escuelas, la cual ha sido cita por los medios en mi país, México, lo que nos ayuda a difundir el mensaje y salvar familias.

– ¿Cuál es el momento más importante dentro de tu carrera?
El momento más importante en mi carrera es esta entrevista que estoy haciendo con ustedes. Me encanta vivir cada momento de mi vida profesional y en todos los aspectos. El aquí y ahora me lleva siempre a estar presente y atento a lo que vivo en el momento; lo mismo aplico a la hora de subir al ring, busco el máximo rendimiento y desquitar la entrada que el público amablemente paga por verme.

– ¿Cuales son tus logros, próximas metas y en que estás en estos momentos?
Impulso una campaña anti bullying en escuelas de educación básica en la ciudad de México. Recientemente colaborado con instituciones de asistencia como Centros de Integración Juvenil, A.C., donde visité más de treinta secundarias con el personaje de Tacubo luchador; la campaña ha sido citada por diversos medios de comunicación. Cuyo objetivo es:
Sensibilizar a los jóvenes de educación básica sobre la importancia y los beneficios de tener una convivencia escolar respetuosa; mediante una dinámica impartida por “Tacubo”, luchador (deportista) y un profesional de la salud, psicólogo(a). Dar las habilidades necesarias para que los incorporen a su vida cotidiana dentro y fuera de la escuela.
He conformado un grupo de jóvenes psicólogos y comunicólogos que recientemente ganamos un pequeño proyecto en el Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE) para continuar con esta labor.

¿Has tenido algún accidente grave en tu carrera?
Sí, dos fracturas de clavícula.
La primer fractura de clavícula. Una vez que regresé a los entrenamientos, llegó el momento de debutar: el día 30 de abril de 2006. Sucedió lo indeseable: luchando me fracturé la clavícula izquierda, lo cual me alejó casi nueves meses de toda actividad física dentro de la lucha libre. Aquí me enfrenté a una situación emocional complicada y que durante varios meses me hizo reflexionar profundamente: ¿estaba haciendo lo correcto en regresar a la lucha libre profesional? ¿Estaba ya preparado para reaparecer arriba de un ring?
La segunda fractura. Años después, en 2010, contando ya con el reconocimiento de la gente y viendo los frutos de mi constante lucha por la vida, vuelven a fracturar mi clavícula por segunda vez. Sucedió en una función en la arena López Mateos, con la empresa DTU y enfrentándome en un triangular con Zumbi y Bestia 666, de los Perros del Mal. Nuevamente me enfrentaba, a lo desafortunadamente ya conocido; fueron casi siete meses fuera de toda actividad luchística. Mi familia resultó afectada, emocionalmente y en todos los sentidos.

Les comparto lo que Rubén Albarrán, vocalista de Café Tacvba, escribió sobre el personaje:
Recuerda: “LUCHA. Sé LIBRE”

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Link de la capsula contra el Bullying:
www.youtube.com/watch?v=fx6KV7BUFC4